Hablemos de fútbol.

Si algo marca el carácter de un equipo es la escuela de fútbol de su entrenador.

En mi (nada) modesta opinión hay 3 corrientes principales.

Por un lado están los fanáticos del catenaccio. El catenaccio es una filosofía de fútbol en la que el juego defensivo es el principal exponente. Los practicantes del catenaccio están más preocupados de que no les marquen un gol, que de marcarlos ellos mismos.

Es la estrategia de jugar a no perder.

Los equipos italianos siempre han sido sus máximos exponentes.

Después están los locos del contraataque. Estos centran su estrategia en una buena defensa y un rápido contraataque que pille por sorpresa a sus rivales.

José Mourinho es uno de sus mejores referentes.

Y después está el fútbol total.

Los practicantes del fútbol total se concentran en tener la posesión de la pelota, presionar y jugar siempre en campo contrario y buscar el gol como si no hubiese un mañana.

Estos son los que practican un juego más vistoso.

Entre sus máximos exponentes se encuentran César Luis Menotti y el más reciente Pep Guardiola.

Si yo tuviera que elegir me quedaría con el fútbol total.

En marketing ocurre algo similar…

Cada uno tiene su propia filosofía de marketing que -valga la rebuznancia- marca todos sus esfuerzos promocionales de una forma indeleble.

Unos juegan a no perder…

Y otros juegan a ganar.

Yo me encuentro entre estos últimos.

Por esta razón mi propia Filosofía No-Prisoners puede calificarse como marketing total.

Siempre a la búsqueda del control del juego y el partido.

Siempre a la búsqueda del gol y la victoria.

Porque jugar a la defensiva no es una opción viable en el mundo en el que nos movemos… y cada día menos debido a la competencia y saturación de los mercados.

Jugar a no perder es, en realidad, comenzar a perder.

Y si quieres jugar al ataque, este es el mejor libro de estrategias que puedes tener en tus manos:

https://www.nestormarquinez.com/emaildomination